La Eclíptica

Por: José Ricardo Lewy Soler (ASTRO).

A todos los que nos atrae la astronomía nos hemos encontrado con algunas palabras que hemos oído en alguna ocasión, pero cuyo significado desconocemos. Una de ellas es el concepto de la eclíptica.

La eclíptica es la proyección del plano orbital de la Tierra sobre la esfera celeste. A veces, el nombre eclíptica hace referencia al recorrido aparente que el Sol realiza en un año a través de la región del cielo donde se encuentran las constelaciones del Zodiaco.

Ya que el eje de rotación de la Tierra está inclinado aproximadamente 23.5º con respecto a la vertical al plano de su órbita, el plano del ecuador terrestre y del ecuador celeste están inclinados en el mismo valor con respecto a la eclíptica, y por eso, en el cielo, la eclíptica tiene dicha inclinación respecto al ecuador celeste.

Los antiguos llamaban eclíptica a la línea del cielo en la que se producen los eclipses. Coincide, lógicamente, con la línea que marca el plano de la órbita de la Tierra alrededor del Sol, y casi el mismo que el del resto de los planetas y también casi el mismo que el plano de giro de la Luna alrededor de la Tierra, que en realidad está inclinado 5° respecto a la eclíptica.

La región alrededor de la eclíptica contiene pues la mayor parte de los objetos que orbitan al Sol. Esto sugiere que el proceso de formación del Sistema Solar proviene de un disco de material con el que formó el Sol y los planetas.

La eclíptica corta al plano del ecuador celeste en dos puntos. Estos dos puntos son llamados puntos equinocciales o nodos. Así pues,  podemos decir que para los que vivimos en el hemisferio norte del planeta, el Sol está en el equinoccio de primavera, llamado también Punto Vernal, cerca del 21 de marzo y está en el equinoccio de otoño en las cercanías del 23 de septiembre. A la mitad del recorrido entre ambos equinoccios, encontraremos los solsticios de verano e invierno.