Créditos y Derechos de la Imagen: José Mtanous (Para una versión de mayor resolución haga clic sobre la imagen)
La explosión ha pasado, pero las consecuencias continúan. Hace casi doce mil años, una estrella relativamente normal en la constelación de Vela de manera repentina explotó, creando un extraño punto de luz visible brevemente a los humanos que vivían cerca del comienzo de la historia escrita. Las capas externas de la estrella se estrellaron contra el medio interestelar, generando una onda de choque que hoy en día todavía es visible. La imagen presentada acá, tomada paso a paso a lo largo de 60 horas desde la Región de Khomas de Namibia, capta algo de esa onda de choque filamentosa y gigantesca en luz visible, con detalles resaltados por las emisiones del hidrógeno (rojo) y oxígeno (azul). A medida que el gas vuela lejos de la estrella detonada, decae y reacciona con el medio interestelar, produciendo luz en muchos colores diferentes y bandas de energía. Permaneciendo en el centro del Remanente de Supernova de Vela está un pulsar, una estrella tan densa como la materia nuclear que gira más de diez veces en un solo segundo.
Fuente: Astronomy Picture of the Day (APOD)
